¿Qué la hace imprescindible?
Su fachada del siglo XVI
Construida en sillar en su primer nivel y rematada con una cornisa de bolas, presenta portales con grandes dovelas que reflejan la arquitectura nobiliaria de la época.
El escudo familiar renacentista
Enmarcado por una gran láurea decorativa y flanqueado por leones rampantes, este blasón resume la influencia social y política del linaje Eguía en la ciudad durante los siglos XVI y XVII.
La huella de la primera imprenta
En su interior nació Miguel de Eguía, quien impulsó la primera imprenta documentada de Estella en 1545, contribuyendo a la difusión del pensamiento humanista en Navarra. Actualmente alberga la biblioteca pública.
Cuándo visitar
El edificio puede apreciarse durante todo el año desde el espacio urbano del casco histórico. Actualmente en su interior funciona la Biblioteca Pública José María Lacarra.
Ideal para
Cómo llegar
Situado en pleno casco histórico, se accede fácilmente recorriendo las calles del antiguo barrio de San Miguel, una de las áreas con mayor concentración de arquitectura civil histórica de la ciudad.
Se puede llegar al sitio por vías urbanas de poco tráfico o aparcar la bicicleta en los aparcabicis de la plazoleta aledaña y así poder apreciar el interior del edificio.
El acceso directo está restringido en determinadas zonas del centro histórico. Existen aparcamientos públicos como el de la Estación de Autobuses y Plaza de la Coronación desde donde se puede continuar a pie.
Desde la Estación de Autobuses de Estella-Lizarra, el recorrido hasta el palacio puede realizarse caminando en unos 7-8 minutos a través del casco urbano.
Más información
El palacio fue levantado hacia 1538 sobre una estructura anterior del siglo XV por iniciativa de Nicolás de Eguía, nieto de Nicolás Martínez de Eguía, perteneciente junto a su familia al bando beaumontés. Su arquitectura responde al modelo de palacio urbano renacentista: planta organizada en torno a un patio rectangular interior y una fachada que combina elementos defensivos heredados del medievo con un lenguaje ornamental propio del nuevo gusto humanista. El escudo familiar que preside el nivel noble constituye una declaración visual de estatus y pertenencia.
Durante los siglos XVI y XVII, los Eguía desempeñaron funciones administrativas, económicas y diplomáticas al servicio de la Corona, llegando a controlar buena parte de la política municipal y del comercio en la merindad. La casa fue también lugar de nacimiento de Miguel de Eguía y Jasso (1495-1548), impresor formado en Alcalá de Henares, que en 1545 fundó la primera imprenta conocida en Estella-Lizarra.
Actualmente, el edificio es sede de la Biblioteca Pública y lleva el nombre del historiador navarro José María Lacarra, en reconocimiento a su contribución al estudio de la historia medieval de Navarra. Así, este palacio cumple hoy una función extraordinaria: acercar el conocimiento a la ciudadanía como espacio comunitario que fomenta la educación permanente y la cohesión social. Un lugar donde los libros, herederos directos de aquella primera imprenta, siguen siendo vehículo de cultura, aprendizaje y acceso universal a la información.