¿Qué la hace imprescindible?
Un humedal de gran interés
Es un punto destacado para la observación de aves en el valle alto del río Ega. En sus aguas y orillas pueden verse especies como ánades azulones, fochas comunes, zampullines o somormujos, además de diversas aves migratorias que utilizan el lugar como zona de descanso.
Un paisaje natural entre bosques mediterráneos
El entorno del embalse está rodeado de quejigos, encinas y matorral mediterráneo, formando un paisaje de transición entre la montaña y los valles agrícolas de Cabredo. Esta diversidad de hábitats favorece la presencia de numerosas especies de fauna.
Un paseo tranquilo en plena naturaleza
El camino que rodea el embalse permite recorrerlo fácilmente a pie mientras se disfruta de la calma del paisaje, los sonidos del agua y la observación de aves. Su cercanía al pueblo lo convierte en una excursión sencilla y muy accesible.
Cuándo visitar
Puede visitarse durante todo el año. En invierno es un buen momento para observar aves acuáticas invernantes. En primavera y verano el entorno muestra una vegetación más frondosa y es habitual ver aves criando en las orillas. El otoño ofrece paisajes tranquilos y buenas condiciones para el paseo.
Ideal para
Cómo llegar
Desde el casco urbano de Cabredo parte una pista rural que atraviesa campos de cultivo y conduce directamente al embalse en unos 20-25 minutos de paseo.
Las pistas agrícolas y forestales permiten acceder cómodamente en bicicleta de montaña desde Cabredo o desde los caminos del entorno.
Se puede llegar hasta Cabredo por la red local de carreteras desde Marañón y otras localidades cercanas. Desde el pueblo se recomienda continuar a pie hasta el embalse.
Cabredo dispone de conexiones de autobús con localidades cercanas de Tierra Estella. Desde el casco urbano se puede iniciar el recorrido a pie.
Más información
Rodeado de montes cubiertos por encinas, quejigos y matorral mediterráneo, el embalse forma un pequeño humedal que atrae a numerosas especies de aves acuáticas. Entre las más habituales destacan el ánade azulón y la focha común, que mantienen colonias estables en el lugar, además de otras especies que utilizan el embalse como punto de descanso durante sus desplazamientos migratorios.
El entorno del embalse constituye también un espacio interesante para la observación de aves y fauna del bosque cercano, como cornejas, petirrojos, arrendajos o pequeños paseriformes. En ocasiones es posible observar rapaces como el cernícalo vulgar o el milano sobrevolando los campos y laderas cercanas.
El camino que rodea el embalse forma parte del sendero PR-NA 180, una ruta circular de unos 12,6 kilómetros que parte de Cabredo, bordea el embalse y atraviesa posteriormente los bosques de roble marojo de la cercana Reserva Natural de Peñalabeja. Desde algunos puntos del recorrido se abre el paisaje hacia la Sierra de Marañón y Sierrachiquita.
¿Qué vas a disfrutar?
Observación de aves acuáticas: ánade azulón, focha común, zampullín común o somormujo lavanco.
Presencia de aves de paso y migratorias según la época del año.
Sendero PR-NA 180 que conecta el embalse con la Reserva Natural de Peñalabeja.