La puerta de entrada al nacedero del Urederra, entre bosques y patrimonio medieval.
¿Qué lo hace imprescindible?
La gran entrada al nacedero del Urederra
Baquedano es el principal acceso a la Reserva Natural del Nacedero del Urederra, uno de los paisajes más emblemáticos de Navarra, con cascadas, pozas turquesa y un bosque excepcional.
Un pueblo bajo el gran cresterío de Urbasa
Situado entre las sierras de Urbasa y Lóquiz, el entorno de Baquedano combina bosque, río y montaña en uno de los paisajes más espectaculares de Las Améscoas.
Patrimonio histórico y memoria medieval
Casas blasonadas, la iglesia de San Juan Bautista, el Palacio de Andueza y los restos del despoblado de Amescoazarra-Inzura explican la relevancia histórica del concejo a lo largo de los siglos.
Cuándo visitar
Baquedano puede disfrutarse durante todo el año, aunque cada estación ofrece una experiencia distinta. La primavera y el otoño son especialmente recomendables para recorrer el Nacedero del Urederra entre grandes contrastes de color y caudal. El verano permite disfrutar del frescor del bosque y de las rutas de montaña, mientras que el invierno ofrece una experiencia más silenciosa y evocadora del paisaje de Urbasa.
Ideal para
Turismo cultural y patrimonialTurismo rural y activoSenderismo y cicloturismoInteresados en la fotografía de paisaje
Más información
Baquedano es uno de los concejos que integran el municipio de Améscoa Baja, en el amplio corredor natural que se abre entre la sierra de Urbasa y la sierra de Lóquiz. Situado a 654 metros de altitud, en la orilla izquierda del río Urederra, el pueblo se asienta bajo el impresionante cresterío calizo de Urbasa y ocupa una posición estratégica como puerta de entrada a la Reserva Natural del Nacedero del Urederra, uno de los espacios naturales más emblemáticos de Navarra.
El núcleo urbano conserva un caserío amplio con numerosas casas blasonadas de los siglos XVI y XVII, vinculadas a linajes como los Andueza, Azpilicueta, Urra o los propios Baquedano, cuyo apellido se documenta en el valle desde época medieval y aparece citado ya en el Fuero de Intzura en el año 1201. En el ámbito religioso sobresale la iglesia parroquial de San Juan Bautista, de estilo tardogótico del siglo XVI, que conserva una talla también tardogótica del santo titular, y la ermita de la Santa Cruz, de traza barroca, ubicada en un emplazamiento elevado con amplias vistas sobre el valle. Tras la iglesia se sitúa el Palacio de Andueza, ejemplo destacado de arquitectura civil nobiliaria.
El entorno natural define la identidad de Baquedano. Desde el propio pueblo parte el itinerario que conduce al Nacedero del Urederra, declarado Reserva Natural en 1987 e integrado desde 1997 en el Parque Natural de Urbasa y Andía. Se trata del desagüe principal del acuífero de Urbasa, con un caudal medio anual de 4500 litros por segundo que puede multiplicarse tras lluvias intensas. El recorrido señalizado de nueve kilómetros ida y vuelta, atraviesa un bosque dominado por hayas, acompañado de olmos de montaña, fresnos, tilos, serbales, arces, avellanos y bojes, hasta alcanzar las pozas y cascadas de aguas turquesa que han convertido al Urederra en un referente paisajístico. La riqueza faunística incluye especies rupícolas como el buitre, el alimoche o el milano real.
Además del Nacedero, el término concejil conserva vestigios del despoblado medieval de Amescoazarra-Inzura, antigua fortaleza anterior a 1300 situada en un alto del valle, donde se identifican restos de murallas y trazas de viviendas. Todo esto refuerza el valor histórico y estratégico que tuvo Baquedano a lo largo de los siglos.