¿Qué la hace imprescindible?
Un nacedero en la montaña
El manantial de Celagua, surge directamente de las calizas de la Sierra de Codés, en un espectacular sistema kárstico que filtra el agua de lluvia hasta hacerla brotar con extraordinaria pureza.
Origen de un paisaje de agua
Este punto marca el nacimiento del curso de agua que desciende hacia Genevilla y alimenta el sistema hídrico local antes de incorporarse a la cuenca del río Ega.
Entorno natural acondicionado
El área del manantial y de las cascadas cuenta con zona de merendero y espacios de descanso, lo que lo convierte en un lugar ideal para disfrutar del paisaje, realizar un picnic o iniciar rutas por la sierra.
Cuándo visitar
El manantial puede visitarse durante todo el año. Especialmente recomendable en primavera y tras periodos de lluvia, cuando el caudal del manantial aumenta y el entorno muestra toda su riqueza hídrica.
Ideal para
Cómo llegar
Desde el casco urbano de Genevilla se alcanza en pocos minutos siguiendo la senda señalizada y las calles que ascienden suavemente hacia la falda de la Sierra de Codés.
El recorrido es accesible desde el núcleo urbano por el camino local y pistas rurales de baja dificultad.
Se recomienda aparcar en las zonas habilitadas del pueblo y realizar el último tramo caminando, dada la proximidad del manantial al núcleo urbano.
Genevilla cuenta con conexiones de transporte interurbano. Desde la parada el paseo se realiza a pie.
Más información
El manantial da origen al curso de agua que, pocos metros después, atraviesa el casco urbano formando las conocidas Tres Cascadas donde el agua ya desciende encauzada entre las casas formando pequeños saltos de gran atractivo paisajístico.
Para Genevilla, el manantial es también un auténtico símbolo de identidad local. Históricamente, sus aguas han sido esenciales para el abastecimiento del pueblo y el regadío de los cultivos que han sustentado la economía tradicional de la localidad. La extraordinaria pureza y transparencia del agua, ha reforzado entre vecinos y turistas la percepción de encontrarse ante un agua de calidad excepcional, relacionada a la historia y al paisaje de la villa.
Cerca al nacedero se encuentra además una agradable zona de descanso acondicionada con áreas de merendero, mesas y bancos, que invita a hacer una pausa en plena naturaleza y disfrutar del sonido del agua en uno de los rincones más bellos de Genevilla.